FAENA · Cafeterías
Carta digital con QR para cafeterías
En una frase
La carta de una cafetería es corta pero se mueve mucho: desayunos, bollería del día, el café que sube unos céntimos. Con FAENA la publicas una vez con un QR fijo y la ajustas desde el panel cada vez que cambia algo.
Lo que suele cambiar en una cafetería
- Precios pequeños. Diez céntimos en el café o en la tostada no justifican reimprimir la carta, pero sí hay que cambiarlos. En FAENA es editar el precio y publicar.
- Bollería y dulces del día. Lo que hay hoy no es lo que había ayer. Añades o quitas productos sin tocar el resto.
- Desayunos, almuerzos y meriendas. Puedes organizar la carta en las secciones que uses de verdad y crear otras cuando haga falta.
Por qué tenerla en el móvil del cliente
En una cafetería mucha gente pide de pie en la barra o se sienta con prisa. Con un QR en la mesa o en el mostrador, cada uno mira la carta en su móvil sin esperar a que le pasen la de papel y sin instalar nada. La carta pública tiene categorías y buscador.
Cómo se monta
- Foto a la carta actual o subes el archivo. La IA lee productos y precios.
- Revisas y ordenas las secciones. Nada se publica solo.
- Publicas y colocas el QR. A partir de ahí, cada cambio se ve en cuanto publicas.
Si prefieres no hacerlo tú, nos mandas la carta y te la entregamos montada, con los códigos QR, en dos o tres días.
Preguntas de cafeterías
Mi carta cabe en una pizarra. ¿Me compensa?
Depende de cuánto cambie. Si la pizarra se queda igual meses, quizá no. Si cada semana tachas precios o productos, tenerla en FAENA te ahorra rehacerla y la hace legible desde cualquier mesa.
¿El cliente tiene que registrarse?
No. Escanea el QR y la carta se abre en el navegador del móvil.
¿Puedo cobrar o tomar pedidos desde la carta?
Todavía no. Hoy FAENA publica y mantiene la carta; pedidos y pagos están en preparación.
Siguiente paso
Mira una carta publicada con FAENA o escríbenos con la carta de tu cafetería.
Ver cómo funciona FAENA Escribir por WhatsApp
FAENA también se usa en bares y restaurantes. Si todavía no has dado el paso, empieza por cómo digitalizar la carta.